Saludos a todos los foreros.
No he dejado de fijarme en que el hecho de llevar la pegatina o la chapa de Anarma en mis cosas es, cuanto menos, un medio publicitario bastante eficaz llamando la atención. Me llegan comentarios todos los días al respecto, desde el simple "Qué huevazos tienes para ir con eso al examen que corrige la profesora más anti-armas" hasta el "Qué narices, si es que la pasma te multa por llevar el destornillata en la furgo. ¡Que les den!".
Es por esto que estoy planteándome expandir (un poquito) mi actividad difusora, visto el alcance que tienen dos pegatinas de dos pesetas.
Primero, pienso colocar un banner de Anarma en mi sitio web. Esto lleva a la pregunta inmediata de "¿De dónde saco los banners?" y "¿A qué condiciones están sujetos?".
Segundo: me gustaría saber si pueden fotocopiarse localmente los panfletos de Anarma (particularmente, los que venían junto al carné de socio). Imagino que no haya ningún problema, pero preguntar es la forma de ahorrarse problemas.
Tercero: me gustaría sugerir que la tienda de Anarma hiciese precios especiales para pedidos grandes. Las tiendas de grupos activistas políticos venden carteles adhesivos por cuatro pesetas para que los activistas autónomos se hinchen a pegar publicidad a la vez que financian la asociación. No digo que lleguemos a eso, pero si quiero montar un puestecito de venta de libros a lo mejor me apetece llevarme 40 chapas de anarma para repartir, y pagando el precio unitario íntegro me saldría un poco caro.
Cuarto: Depende de la economía del momento, pero quizá hagan falta pegatinas y productos publicitarios un pelín más agresivos... como las clásicas pegatinas "Prefiero llevar un arma porque los polis pesan mucho" y "Sr. ladrón: no tengo dinero porque me lo he gastado en el arsenal que llevo encima".
Aprovecho para decir que no somos tan pocos como pensamos. Lo que ocurre es que la gente tiene miedo de hablar porque el oponente es más ruidoso, y no saben a priori si sus amigos van a acusarle de cualquier majadería en cuanto diga la palabra "arma". Como hay miedo de hablar, se vive en silencio, y cuando se vive en silencio, los otros no se dan cuenta de que la gente que comparte afición existe, por lo que tienen miedo a hablar... círculo vicioso, ya sabéis.
Formo parte de la resistencia silenciosa. Yo no digo nada. Sólo pongo pegatinas de Anarma en todas mis cosas para que nadie tenga que preguntarme qué pienso de ciertos asuntos.