Estimados Socios,

Hace unos días leyendo uno de los foros más concurridos de armas en España, he podido constatar algo que me preocupa bastante, y es que muchos tiradores y Legítimos Usuarios de las Armas en España tienen miedo a la administración, especialmente al ICAE. Todos sabemos que la administración nos vigila, vigila nuestras armas, vigila nuestros comentarios y vigila nuestros anuncios particulares de compraventa armas.


Evidentemente el resultado de esa supervisión tan intensa y obsesiva genera miedo, porque todos sabemos que la legislación de armas en España es una de las más grises y opacas del mundo. No respeta la presunción de inocencia, no respeta la Constitución, se aplica de forma retroactiva y en muchos casos deja decisiones completamente subjetivas en manos de las personas menos indicadas para tomar dichas decisiones.

No hay ninguna otra legislación en el mundo que permita que un Cabo de la GC tome decisiones arbitrarias que pueden afectar al destino de una empresa y sus puestos de trabajo, pidiendo documentación inexistente para retener en la aduana una partida fusiles de forma injustificada. Pero esto pasa en España y muy a menudo. No solo estamos expuestos al criterio de una administración totalitaria y abusiva, si no además a los criterios y prejuicios particulares de individuos que anteponen su beneficio particular al servicio del Estado o lo que es lo mismo, al de sus ciudadanos.

Hay un dicho en Estados Unidos que dice literalmente: “No te dejes amenazar por un Chiguagua.” En este caso la posición abusiva de la administración ha generado mucho miedo entre los tiradores Españoles, y sin darnos cuenta hemos permitido que una manada de “Chiguaguas” se crezca y que ante sus ladridos retrocedamos.

Si examinamos claramente quienes y que es el ICAE, veremos que dentro de la estructura del Estado son únicamente una pequeña nube sustentada en el aire, puesto que operan con una normativa que ni si quiera tiene el rango de Ley, y gracias a nuestros miedos, les estamos permitiendo que con esa normativa, que es una de las más bajas y menos supervisadas dentro del marco legal, hagan prácticamente lo que quieren, violando normas tan elementales como el derecho a la propiedad privada y la retroactividad. Y lo hacen en gran medida porque durante muchos años les hemos dejado hacerlo.

Ha llegado el momento de abandonar los miedos. No hay que tener miedo a posar con nuestras armas en los foros de internet, no hay que tener miedo a comprarnos el arma que nos guste por muy poco políticamente correcta que sea su apariencia, no hay que tener miedo a ir a las IA y exigirles que cumplan la ley y nos traten con respeto, no hay que tener miedo a exigir leyes mucho más simples de seguir y más claras que no criminalicen a los Españoles, sobre todo no hay que tener miedo a luchar por nuestros derechos y libertades. Esto último no debe ser una opción, debe ser una obligación de cualquier ciudadano español.

Tener en cuenta que como Usuarios Legítimos de las Armas en España, si nos retienen injustificada un arma, solo estamos perdiendo temporalmente un bien material, pero si no tenemos miedo y luchamos por nuestros derechos hasta las últimas consecuencias, la persona que retiene ese arma de forma injustificada no va a perder un bien material de mil euros, va a perder su trabajo, la pensión, la casa pagada con el dinero de todos y lo más importante, la dignidad y el respeto ante sus compañeros y el resto de los Españoles.

No os dejéis amenazar por “chiguaguas”, ellos tienen mucho más que perder que nosotros, y ellos solo tienen el ladrido y unos dientes diminutos. Nosotros tenemos la fuerza, somos más, les alimentamos con los impuestos extraídos de nuestro trabajo y sobre todo tenemos la legitimidad como ciudadanos Españoles y la razón de nuestro lado.

Nosotros somos quienes queremos decidir cómo tiene que ser España, no ellos, y el miedo en esta ecuación no tiene cabida. En todo caso deben ser ellos los que deben tener miedo de nosotros.

Jefferson dijo que cuando el Estado teme a los ciudadanos hay democracia y cuando son los ciudadanos los que temen al Estado hay ausencia de libertad y dictadura. No tengamos miedo y defendamos la democracia en España. No permitamos que la situación siga degenerando y unámonos para poner las cosas y a cada uno en su sitio.

Además esta situación de miedo lo único que ha hecho ha sido automarginarnos frente al resto de los Españoles, cuando queda sobradamente probado que poseer armas en España es un símbolo de orgullo debido a las dificultades administrativas, los continuos atropellos y a la responsabilidad que ello supone. Los legítimos Usuarios de las Armas somos ciudadanos ejemplares y no debe existir vergüenza alguna en decirlo bien alto, ni en mostrar nuestra afición al resto de los Españoles.

En Suiza, Suecia y en Estados Unidos se considera a los ciudadanos armados como uno de los bastiones del Estado, la libertad y la democracia a la hora de defender su integridad, ya sea frente a enemigos externos como internos. Sin ir más lejos ante los continuos problemas en su frontera sur y la falta de ayuda federal, la Gobernadora de Arizona ha pedido que ser formen milicias de ciudadanos armados para vigilar la frontera y combatir a las bandas de traficantes. En estos países no existe el miedo, solo la razón y el sentido del deber. Y esto no ocurre porque lo demanden los políticos o sus “chiguaguas”, ocurre porque lo demandan los propios ciudadanos.

Desde ANARMA queremos transmitir este mensaje de unión, de cambio, de responsabilidad y sobre todo afirmar que los ciudadanos son quienes siempre tienen la razón y sobre todo el deber de decidir que quieren hacer con su futuro.

Poco a poco vamos sumando fuerzas, y mucho más rápido de lo que me esperaba, estamos borrando la palabra miedo de nuestro vocabulario. Queda mucho por hacer, pero hemos empezado a movernos y queremos sumar a todos los españoles posibles para recorrer juntos este camino. Los “chiguaguas” ya empiezan a tener el rabo entre las patas y en breve estarán corriendo de vuelta a refugiarse debajo de las piernas de sus amos. Y todos sabemos lo que viene después, los “chiguaguas” no son perros de defensa. Si estamos unidos nadie podrá pararnos.

Presidente.

Javier Arnaiz Larson.