Estimados Socios,

En primer lugar me gustaría desearos a todos un Feliz Año Nuevo. El 2014 será sin duda un año de nuevos retos y nuevos compromisos para ANARMA. También será un año de nuevos desafíos por parte de la administración.

De hecho ya han comenzado lanzando otro órdago y prohibiendo que los ciudadanos Españoles puedan cambiar los cañones de sus armas. Alegan que esto supone la construcción de un arma nueva y por lo tanto debe ser realizado en fábrica o armero homologado por el fabricante, previa presentación de proyecto al ICAE. Desconocemos los motivos que han propiciado tal absurdo, pero lo único que hace es demostrar una vez más que los encargados de legislar sobre las armas en España no tienen ni idea de lo que son éstas. Además de carecer del más mínimo respeto a los ciudadanos, y de desconocer completamente lo que son conceptos como los valores constitucionales y la normativa Europea.

Lo cierto es que las vueltas de tuerca contra los derechos y las libertades se suceden cada vez con más frecuencia, y lo realmente preocupante es que no sabemos si los cargos políticos que deberían vigilar al ICAE o controlar a los técnicos de esta organización, son conscientes realmente de lo que está ocurriendo en su interior. La impresión que trasladan a la opinión pública es de ignorancia en materia de armas, poco respeto por los ciudadanos y caos en su gestión diaria. Esto está suponiendo millones de pérdidas al sector armero español, molestias innecesarias a los ciudadanos y el desprestigio de España internacionalmente. Ya que tanto la Unión Europea como las Asociaciones a favor del coleccionismo y las armas usan al BOPE y ICAE como claros ejemplos de modelos a no seguir, más propios de una república bananera que de un país Europeo.

Por suerte tenemos una herramienta contra ellos, una herramienta que temen enormemente y que les ha hecho pasar de las risas en la cantina de Batalla del Salado, a la preocupación e incluso a la negación o la destrucción sistemática de documentación incriminatoria. Esa herramienta no es otra que la unión de un grupo de ciudadanos para fiscalizar sus actos y frenar sus atropellos, herramienta que va siendo más fuerte según se suman nuevos miembros a ANARMA.

Cada abuso que han cometido contra un legítimo usuario de las armas en España nos ha hecho mucho más fuertes. Tenemos el caso una intervención que se ha negado a contestar por escrito a los requerimientos de un ciudadano, sabiendo que ya han incurrido en un delito, y que cualquier contestación que den va a terminar siendo prueba contra ellos en una demanda por prevaricación. La voz se ha corrido y los nervios han aflorado, y muchos han pasado de la chulería a verse en un callejón sin salida.

Desde ANARMA solo pedimos justicia, no queremos perseguir a nadie, solo demandamos una Ley de Armas justa, no una normativa etérea soportada por reinos de taifas y técnicos poco capacitados. Además que aquellas personas encargadas de hacerla cumplir tengan los conocimientos y los valores democráticos necesarios para hacerlo con claridad y dignidad. 

Javier Arnaiz Larson
Presidente de ANARMA